martes, 29 de enero de 2008

¡Ea!

Contento me teneis los vallisoletanos
con lo de vuestro palimpsesto.
Por favor, daos cuenta,
solo es una servilleta sucia,
con el telefono de una lumi
y manchas de ali-oli.

Me voy a tomarme un algo,
os dejo con vuestra miseria.

viernes, 4 de enero de 2008

P

Mortandad por arenque, es lo que hay.
Hallábame yo con Roland Josué,
mirando la via del tren,
tirando piedras al Talgo,
debatiendo sobre poliamidas,
e intercambiando poesías,
reflexivo, tras leerle mi última obra,
(una oda a merendar bombillas),
miró al rojo sol que nos acunaba,
hurgó en su disecado hocico,
y murmuró, entre el asco y la burla

"No te flipes tanto, que no eres Bruce Loose".

El ataque de la puta de 15 brazos.

¡Exterior! ¡Noche! ¡Ciudad! ¡Verano!
Cientos de prostitútas armadas con machetes
cazan pulpos bajo las farolas.
Se los regalan a sus sobrinos,
que los adiestran y bautizan.
Nombres como 'Sheila' o 'Brian'
son moneda de cambio corriente.
Los pulpos luchan por el sufragio,
y las prostitutas les apoyan,
felices de tener hijos putativos
y de que estos tengan tentáculos.
Preguntan al oráculo por el futuro,
y este responde jovial
"¡Mi nombre termina en 'culo'!"

Suspiros.

La diletancia de esta techumbre
me abruma sin remedio.
Soy, en efecto, una alcachofa.
Evitad los juicios sobre mi amargo gusto
y mi correosa textura, pues es amor.
Miro las lagartíjas en estereo reptar por la pared,
a la zarigüeya engullendo su propia nariz,
y pienso "Si, Mundo, eres justo".

Buenos días.

Invasiones de atún y glúteos punzantes;
estos eran los riesgos,
y con ello aprendimos a convivir.
El capitán nos había advertido,
si bien nunca llegamos a embarcar.

Robin.

Abedull, ¡oh abedul!
Empalado en tí mismo
por los retrasos ferroviarios.
Día tras día, semana tras semana,
fumando la piedra mágica,
verdadero yogur para el alma,
sumido en gozosos sueños lúbricos
de menstruación masculina.
Te prevengo: fácil será que tu fín
llegue durante una partida de parchís.
Más no sere yo,
mi estimado ente arbóreo,
quien por ello te mortifíque.

Epístola no es lo mismo que "eh! pistola!"

Me gustaría saber,
mi muy querido amigo Byron Avellaneda,
por qué insistes en hablar de tu pene
como si se tratara de un poderoso kraken
que asola y destruye toda embarcación y puerto.
Aguardo impaciente tu respuesta.
Siempre tuyo,
Josué Roland de las Cruces.

Ater(ro)riza Como Puedas

Estaba tomandome un café
con el lacayo robot de Jesse Pintado,
que me contaba extrañamente animado
su reciente viaje a Togo, el muy hijo de puta.
Al parecer se había comprado un mono
al cual había enseñado a hacer "los mejores gnocci de occidente".
Le pregunté el por qué de usar un mono africano
para hacer comida italiana.
Era un poco como comprarse un perro para cazar ratones.
"Tú nos has probado sus gnocci" me respondió.

Y era verdad.

Trepanación y flatulencia

Los arboles de cartón tienen hojas de plástico, por supuesto.
Pero, ¿qué ocurre si te comes varias, regadas con queroseno?
¿Desatas acaso una tormenta intestinal?
¿Haces que tu cerebro aumente su tirada?
El mío, aumentó un tiempo la suya,
aunque no fue por una cuestión de indigestión:
me apliqué un berbiquí a la nuca y listo,
expansión y ventilación, poder mental instantáneo,
oxigenación neuronal y evacuación de malos espíritus.
Los egipcios lo sabían, y los hippies tambien,
a veces me pregunto si no serán de la misma estirpe.
Por lo menos a algunos les gustaría serlo
y oler a barro y hacer el bobo
y llevar chocantes sombreros como ritual.
¡Nada que objetar compañeros!

R&R

¡Rompe y rasga!
¡Rompe y rasga!
¡Rompe y rasga!
Así sobreviví a la adolescencia.

Tom Sawyer

Cuando era niño
tenía un mapache disecado.
Se llamaba Josué Roland de las Cruces.
Navegábamos rio abajo en un neumático viejo
mientras él me instruía en sus gustos literarios
y hablábamos de las olimpiadas.
Tengo 24 años,
nunca he terminado ningún libro,
y hasta ayer,
creía que 'esgrima' era eso de montar a caballo.