Los arboles de cartón tienen hojas de plástico, por supuesto.
Pero, ¿qué ocurre si te comes varias, regadas con queroseno?
¿Desatas acaso una tormenta intestinal?
¿Haces que tu cerebro aumente su tirada?
El mío, aumentó un tiempo la suya,
aunque no fue por una cuestión de indigestión:
me apliqué un berbiquí a la nuca y listo,
expansión y ventilación, poder mental instantáneo,
oxigenación neuronal y evacuación de malos espíritus.
Los egipcios lo sabían, y los hippies tambien,
a veces me pregunto si no serán de la misma estirpe.
Por lo menos a algunos les gustaría serlo
y oler a barro y hacer el bobo
y llevar chocantes sombreros como ritual.
¡Nada que objetar compañeros!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario